CUMBRE IBEROAMERICANA DEL SEGURO
En Costa Rica se propuso un cambio de paradigma: integrar la IA sin perder la esencia humana. El sector asegurador busca reducir la brecha de protección para ser un compañero de viaje que cuide a las personas y fortalezca la confianza social
La inauguración de la XIX Cumbre Iberoamericana de Seguros en San José, Costa Rica, no fue simplemente el inicio de un evento técnico, sino un llamado profundo a la reflexión sobre la identidad y el propósito de una industria en un momento de transformación sin precedentes.
En un entorno donde el cambio es la única constante, los líderes del sector en América Latina se reunieron para debatir cómo navegar un futuro donde la tecnología y la esencia humana deben converger.
Dicha apertura de la Cumbre estuvo a cargo de Javier Herrera, director general del Hospital Internacional La Católica; Tomás Soley, Superintendente de Valores y Seguros; Luis Guillén, presidente de la XIX Cumbre Iberoamericana del Seguro; Gabriela Chacón, presidenta de Grupo INS, y Pasqual Llongueras, vicepresidente de la Fundación Iberoamericana Alianza del Seguro.
Más allá de los algoritmos
Uno de los pilares centrales de los discursos inaugurales fue la inteligencia artificial. Lejos de verla como una amenaza que desplaza el trabajo humano, se presentó como un “motor” para potenciar la capacidad de proteger y servir.
La experiencia compartida sobre el uso de agentes de IA demuestra que estas herramientas deben facilitar la labor diaria y permitir que las organizaciones mantengan su empatía, ética y coherencia. En palabras de las autoridades, el reto es no elegir entre el algoritmo y el alma, sino integrar ambos para no perder la cercanía con las personas.
El seguro como un acto de solidaridad
Los expertos subrayaron que el seguro no puede seguir siendo visto únicamente como un producto técnico o financiero complicado.
Su verdadera misión es reducir la brecha de protección para construir sociedades más justas y solidarias. Se hizo énfasis en que las pólizas no son sólo documentos, sino historias de vida; por ello, la industria debe evolucionar de emitir pólizas a cuidar personas, empresas y el marco social en su totalidad.
Liderazgo e inteligencia colectiva
El encuentro invitó a los profesionales a ejercer un acto de inteligencia colectiva. En un mundo lleno de información, pero también de incertidumbres, la confianza se erige como la “moneda más preciada”.
El liderazgo actual requiere sostener las dudas, inspirar a la gente y entender que la incertidumbre no es un problema, sino un escenario normal de convivencia y una oportunidad para crecer.
Esta XIX edición deja claro que el futuro del seguro se construye con datos y tecnología, pero se sostiene sobre el liderazgo y la humanidad.
El éxito de esta cumbre no se medirá sólo por las ponencias, sino por la capacidad de los asistentes para llevar estas ideas a la acción, transformando el seguro en ese “compañero de viaje” indispensable para la sociedad.
Costa Rica, con su “Pura Vida”, fue el escenario donde el sector reafirmó su compromiso de ser el respaldo de millones de familias y el motor de una protección más humana y ética.