La inteligencia artificial (IA) transformará el desempeño crediticio y la productividad empresarial en América Latina, aunque sus beneficios serán desiguales y llegarán más lentamente que en otras regiones.
De acuerdo con Moody’s Ratings, Brasil y Chile se perfilan como los mercados más avanzados, mientras que buena parte de la región enfrenta rezagos en inversión, infraestructura tecnológica, capacidades especializadas y desarrollo institucional.
En el sistema financiero, la IA intensificará la competencia y favorecerá a las instituciones con mayor escala, capacidad de inversión y acceso a datos propios. Bancos, administradoras de activos y aseguradoras tradicionales están mejor posicionados para aprovechar herramientas de personalización, automatización y análisis predictivo.
Para la industria aseguradora latinoamericana, esto abre oportunidades para mejorar la suscripción y tarificación de riesgos, detectar fraudes, optimizar la atención al cliente y desarrollar productos más ajustados al comportamiento de los asegurados, aunque también elevará la presión competitiva sobre compañías con menor capacidad tecnológica.