Riesgo climático redefine el negocio asegurador en América Latina

El riesgo climático dejó de ser una variable secundaria para convertirse en un factor estratégico del negocio asegurador, particularmente para las compañías de daños, ya que la resiliencia climática y ante catástrofes se perfila como una de las prioridades que marcarán al sector, en un contexto de eventos hidrometeorológicos más frecuentes e intensos y una creciente concentración de personas, activos e infraestructura en zonas vulnerables.

Para América Latina, afirma Capgemini, este escenario plantea una presión adicional sobre los modelos tradicionales de suscripción, gestión de riesgos y respuesta ante siniestros.

La transformación enfrenta, sin embargo, importantes brechas tecnológicas. Para las aseguradoras latinoamericanas, avanzar hacia modelos capaces de incorporar información climática granular y en tiempo real será determinante para mejorar la precisión de la suscripción, anticipar acumulaciones de exposición y diseñar coberturas más ajustadas al riesgo.

A ello se suman mayores exigencias regulatorias, condiciones de reaseguro más estrictas y presiones derivadas de la inflación y el incremento en los costos de los siniestros.

En este contexto, la resiliencia climática deja de ser un diferenciador para convertirse en una condición de competitividad y viabilidad, obligando al sector a equilibrar las inversiones en tecnología y datos con la necesidad de preservar rentabilidad y capacidad de respuesta frente a un entorno de riesgo cada vez más complejo.