FIDES PURA VIDA
Por: Daniel Valero Andrade
La hoja de ruta en Centroamérica debe unir la confianza familiar con la agilidad tecnológica. Además, complementar con la humanización de la innovación, atrayendo talento joven para asegurar el relevo y la sostenibilidad del sector
En un entorno global marcado por la volatilidad y la aceleración tecnológica, el sector financiero y asegurador de Centroamérica atraviesa una transformación profunda en su liderazgo.
Durante el encuentro de referentes de la industria en el FIDES Pura Vida, Luis Atala, vicepresidente de Grupo Ficohsa; Eduardo Fábrega, presidente ejecutivo de ASSA Compañía de Seguros; Christian Nölck, gerente general de Seguros G&T, y Gustavo Morales, presidente de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), delinearon las claves de un modelo de gestión basado en la construcción de confianza, la agilidad operativa y la urgencia de atraer nuevo talento frente al inminente relevo generacional.
Confianza como activo
El liderazgo en la región ha sido forjado por eventos climáticos extremos. El huracán Mitch, en 1998, definió su trayectoria y el propósito de la industria.
En un contexto de caos, la relación con los reaseguradores no se basó sólo en contratos, sino en una construcción de confianza que permitió el pago inmediato de reclamos y la protección del patrimonio de los clientes.
Por eso, para estos veteranos, el liderazgo moderno exige pasión y valores innegociables, ya que la transparencia y la sostenibilidad son pilares actuales, respaldados por estructuras de gobierno corporativo sólidas, que incluyen directores independientes para garantizar decisiones consensuadas a largo plazo.
Innovación disruptiva
Durante su conferencia, los líderes resaltaron que la diferenciación en el mercado ya no reside únicamente en el precio o el producto, sino en la experiencia del cliente y la ingeniería de prevención.
La transformación del liderazgo da un giro radical cuando se logra identificar que el modelo operativo tradicional de tecnología puede ser ineficiente y puede exigir el hackeo de la cultura organizacional.
El desafío del talento
Uno de los puntos más críticos discutidos fue el futuro del capital humano. Los expertos advirtieron sobre una estadística alarmante: para el año 2036, el 50 % de los profesionales actuales del sector seguros se habrán jubilado.
Ante este panorama, el liderazgo actual tiene la misión urgente de atraer a las nuevas generaciones de universitarios, quienes hoy muestran un interés limitado por la industria.
De ahí que la conclusión fue clara: el futuro del sector no dependerá sólo de algoritmos o inteligencia artificial (IA), sino de la capacidad de los líderes para humanizar la tecnología y dejar un legado que permita a las próximas generaciones escribir su propio capítulo en la historia financiera de la región.