CUMBRE IBEROAMERICANA DEL SEGURO
Líderes exploraron cómo transformar el liderazgo generacional. Enfatizaron en la superación de etiquetas, la comunicación horizontal y el propósito compartido, posicionando a la tecnología como un impulsor del valor humano y la sostenibilidad
La celebración de la XIX Cumbre Iberoamericana del Seguro, en San José, Costa Rica, se convirtió en el escenario de una reflexión profunda sobre el futuro de la industria, centrada, no sólo en cifras, sino en el capital humano que la sostiene.
Bajo el marco del liderazgo en seguros, Kevin Lucas, presidente de la Asociación de Aseguradoras Privadas de Costa Rica; Julio César Valentín, superintendente de Seguros de la República Dominicana; Karen Morales, presidenta de la Cámara de Intermediarios de Seguros, y José María Palomares, presidente del Consejo Asesor de la Fundación Iberoamericana Alianza del Seguro, coincidieron en que el sector asegurador se encuentra en un punto de inflexión donde la transformación tecnológica debe ser acompañada por una transformación cultural aún más compleja.
Nueva conciencia organizacional
Uno de los pilares fundamentales abordados fue la necesidad de entender el liderazgo desde una perspectiva integral que contemple el equilibrio entre cuerpo, alma y mente.
En el sector de la intermediación de seguros, esta visión implica una introspección necesaria para adaptar la asesoría a un mercado, un cliente y una tecnología que han cambiado drásticamente.
El reto no es simplemente convivir, sino educar y generar una cultura de convivencia sana entre las cuatro generaciones que hoy comparten el espacio laboral.
La brecha generacional, lejos de ser un obstáculo insalvable, debe verse como una oportunidad para transformar el estilo de liderazgo tradicional.
La meta trazada por los ponentes fue clara: abandonar los modelos anquilosados del pasado para construir puentes que permitan aprovechar, tanto la experiencia de los perfiles senior, como la capacidad de innovación de los más jóvenes.
Rompiendo etiquetas
Un punto de consenso crítico durante la conferencia fue el riesgo de encasillar a los profesionales mediante etiquetas generacionales. Aunque las categorías como millennials o generación X sirven como referencia, el liderazgo moderno exige reconocer que las expectativas de las personas evolucionan con el tiempo y no siempre coinciden con los estereotipos de su grupo de edad.
El verdadero valor organizacional surge cuando se deja de catalogar a los individuos para centrarse en el valor único que cada persona aporta. Como se discutió en el foro, el relevo generacional en la industria del seguro no debe significar una ruptura, sino un proceso donde el conocimiento se transfiera de manera fluida, asegurando que la sabiduría acumulada durante décadas no se pierda en el camino.
Lee el artículo completo AQUÍ