El mercado evoluciona y no espera a los incrédulos. Las aseguradoras no permanecen ajenas a este cambio, que ya está en pleno desarrollo y que obliga al sector a desechar viejas creencias para empezar a complacer a un consumidor hambriento de nuevos productos y servicios, asegura Rodrigo Aburto Escandón, socio de la Práctica de Seguros para México y Latinoamérica Norte de EY
Transformación, innovación y evolución son los conceptos que más se han repetido en todos los rincones del sector asegurador latinoamericano durante la última década. A pesar de lo anterior, el propósito de modificar la tradicional propuesta de valor del seguro va más allá de imaginarlo, planearlo y quererlo.
Rodrigo Aburto Escandón, socio de la Práctica de Seguros para México y Latinoamérica Norte de EY, dice que los cambios que experimentan tanto la sociedad como las industrias en la actualidad son muy amplios e irreversibles. Afirma que, aunque muchos se nieguen a reconocerlo, el sector asegurador no escapa de esta realidad.
En su opinión, reinventar el modelo de negocios en seguros no es un desafío lejano. Incluso para aquellos que piensan que la nueva era en la industria tardará en llegar, Aburto Escandón lanza una advertencia categórica: “El cambio está sucediendo, y lo preocupante es que el sector va atrasado”.
Y amplía: “La transformación en seguros es inevitable e inaplazable. La dinámica de consumo actual es otra, porque el usuario indiscutiblemente desea soluciones de aseguramiento que se adapten a sus verdaderas necesidades y, más importante aún, que la compañía lo conozca, entienda y complazca. Vivimos en una época en la que el consumidor ya no basa su decisión de compra en una marca, sino en las características que tiene el producto o servicio que se le ofrece, sin perder de vista que evalúa la aceptación que dicho nombre comercial posee en el mercado; de ahí la importancia de que se conozca con detalle qué quiere y cuáles son sus aspiraciones en lo que se refiere a administración de riesgos”.
El ejecutivo de EY apunta que, ante un mundo que se mueve cada vez más rápido y que cambia constantemente, las instituciones de seguros no tienen más opción sino derribar viejas creencias y aceptar que la unión entre el mundo físico y el digital es lo que provocará que el seguro tenga una nueva personalidad.
El Asegurador Latam charló en exclusiva con Aburto Escandón, quien ofrece un panorama de los desafíos más inmediatos que enfrenta el sector asegurador latinoamericano y devela las enormes pero retadoras oportunidades que se avizoran para aquellos competidores que entiendan que transformarse por medio de la innovación requiere una cultura organizacional diferente, la cual debe permear todos los niveles de las instituciones puesto que va más allá de simplemente adquirir tecnología de punta.
Rodrigo Aburto Escandón: En la actualidad, el primer gran obstáculo con el que se tropieza la industria aseguradora para evolucionar radica en que aún no entiende con claridad qué significa transformación. Peligrosamente, se comete el error de catalogar como transformación cualquier proyecto dentro de una organización, porque sencillamente es la palabra de moda. Transformación significa dejar de ser lo que fuimos para convertirnos en algo mejor. Si a eso le añadimos el término digital, es indispensable que se comprenda que esto es un proceso que con el apoyo de las herramientas tecnológicas nos permitirá generar un producto o servicio simple de entender y fácil de adquirir. En definitiva, hay que ser conscientes de que la tecnología es simplemente el medio, y no el fin, cuando se apunta a reinventar un modelo de negocios.
El Asegurador Latam (EAL): ¿Cuáles son los factores que detienen hoy en día el proceso de transformación digital en las aseguradoras de América Latina?
Rodrigo Aburto Escandón (RAE): El factor crítico para tener éxito en esta tarea gravita en el talento humano. Para conseguir este cambio de mentalidad, es imperativo que exista una total apertura cultural en todos los eslabones de la organización. Hay que darse la oportunidad de evaluar lo que está pasando en otras industrias y en otros mercados, incluso si los miembros de la junta directiva son escépticos.
Otro aspecto que debe tomarse en cuenta radica en el desmesurado ego organizacional. En tal sentido, todo el capital humano tiene que estar dispuesto a aprender cosas nuevas con humildad, porque la sociedad ya cambió, así como lo hizo el mundo de los productos y los servicios. En concreto, el mundo laboral, social y cultural es otro, y dista mucho del que imperaba en el pasado.
Hay ejemplos de organizaciones en las que los colaboradores quieren instrumentar cosas diferentes y ensayarlas; sin embargo, si los que toman decisiones tienen una mentalidad tradicional, es una iniciativa que jamás se cristalizará; por lo tanto, se inhibirá la innovación. Romper paradigmas es algo que se dice fácil, pero es muy complejo. Se trata, en suma, de ampliar la visión estratégica del negocio, incluso más allá de las fronteras del sector asegurador. Esto es muy importante. Una vez que se dé este paso, el cambio empezará a ocurrir.
Ignorar o, peor aún, hacer caso omiso de lo que está sucediendo en el mundo empresarial moderno es un error. Todas las industrias, sin excepción, se ven hoy sacudidas por la nueva dinámica de consumo, en la que el cliente exige sencillamente productos que satisfagan sus necesidades. El sector asegurador no escapa de esta realidad. En síntesis, lo que vive el seguro hoy en día es una indudable transición.